Los mercados financieros no están para bromas. La crisis que se ha producido en Dubai, por el riesgo de impago, lo ha puesto claramente de manifiesto. Después de capítulos como el colapso de Bear Stearns, la caída de Lehman Brothers o la estafa de Bernard L. Madoff, los inversores salen despavoridos de cualquier activo que tenga la más mínima pinta de problemático. Puede verse en: http://www.wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&id=1816
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios que se deseen incorporar tendrán que ser moderados por el propietario del blog.