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viernes, 28 de marzo de 2014

¿Otro rescate?, ¿también nos rescatarán a todos nosotros?


Tras el rescate de la banca, que en un principio se nos dijo que no computaría como deuda, ahora se prepara el rescate de las autopistas.


Voy a entresacar algunas frases, y después comentamos.

“La última propuesta de los ministerios implicados en la negociación, Hacienda y Fomento, establece la creación de una empresa de capital 100% público que aglutine a las nueve carreteras de peaje y su deuda, aunque tras imponer una quita del 50% sobre el pasivo,…”

Comentario: Esto significa otro FROB pero para autopistas. Tenemos el FROB de la banca y ahora nos viene el FROB de autopistas, ¿para cuándo el FROB del calzado, del textil, del juguete, etc…? ¿para esos sectores no hay FROB?, ¿no interesan? ¿Quién va a pagar la quita del 50%? Seguro que los de siempre.

En caso de ser positiva, las partes darían un paso decisivo para superar el concurso de acreedores y evitar la liquidación de las concesionarias”

Comentario: Ahhhhhh¡, ya entiendo, se trata de que superen el concurso de acreedores. Dentro de poco tendremos un FROB para clubes de futbol, seguro que sí.

Entonces, la pregunta es, ¿no interesa también que los sectores del calzado, textil, juguete, minero, etc. no supere también el concurso de acreedores?, ¿o esos sectores no son prioritarios?, es lo mismo que España se quede sin industria con tal de salvar a la banca y a las autopistas. ¿Por qué motivo?

La propuesta, de salir adelante, prevé que los acreedores reciban un bono negociable a 30 años con una rentabilidad mínima del 1%. Este interés, añaden las mismas fuentes, aumentaría si se recupera el tráfico de los peajes”.

Comentario: O sea que a los acreedores les van a dar unos “cromitos del Coyote”, y tan contentos. ¿Quién va a pagar la quita del 50 %?

Por el otro lado, se calcula que la deuda que pasaría a ser responsabilidad del Estado es de 2.400 millones, una cifra que incluye los costes financieros de alargar los vencimientos. La empresa pública de autopistas sería constituida, además, con la deuda pendiente con los propietarios de los terrenos expropiados y que oscilaría entre 1.200 y 1.800 millones de euros, según la propuesta, que fue adelantada en su edición de este martes por La Vanguardia”.

Comentario: Dicho de otro modo, lo que no han pagado las autopistas con respecto a las expropiaciones, lo vamos a pagar entre todos.

En cuanto al anclaje de la solución en las delicadas finanzas públicas, obligadas a cumplir rigurosamente con los objetivos de consolidación fiscal, el dinero para rescatar a las autopistas no computaría como déficit al no ser un pago inmediato y único. Además, tampoco se sumaría al volumen de deuda del Estado, ya que cuelga de una empresa pública. Esto, sin embargo, no evita que sea la Administración quien tenga que pagar a los acreedores con dinero de los contribuyentes y los anémicos ingresos por el paso de vehículos.”

Comentario: Ja, ja, ja, ja. ¿Qué no computaría como deuda pública?, ja, ja, ja, ja.  ¿Será algo parecido al rescate bancario, que se nos dijo que tampoco computaría como deuda pública? ¿Pero estos Sres. del Gobierno aún creen que los billetes caen del cielo como el maná”?

¿No se va a pedir responsabilidades a nadie sobre la gestión de las autopistas?

¿Va a pasar lo mismo que con la banca, que al final no hay responsables?

¿Quién responde sobre la gestión de las entidades de crédito, de la gestión de las autopistas, de la gestión de los políticos?, ¿Quién?

Yo se lo diré a Vds. amables lectores: Respondemos nosotros, todos nosotros que tenemos que pagar y arreglar sus despropósitos.

¿Hasta cuándo?

Un saludo para todos.

Gregorio
,

10 comentarios:

  1. Estimado Sr Labatut

    He conocido de su blog y me parece bastante interesante. Le rogaría por favor si me podría recomendar algún manual sobre la siguientes temáticas partiendo de la base de que soy economista de reciente graduación y realmente sin un verdadero conocimiento práctico . Me refiero a

    - Concurso acreedores
    - Fusiones y adquisiciones de empresa
    - Reestructuraciones de empresa
    - Análisis económico y financiero de las empresas

    Me he hecho con el libro de Valoración de Empresas del Instituto de Censores de Cuentas . Me gusta bastante porque combina teoría y sobre todo carácter práctico que es lo que necesito.

    Un saludo agradecer de antemano su ayuda


    -

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  2. Hola Jesús: Muchas gracias por tus comentarios. Con respecto a los libros, puedo recomendarte los siguientes:
    - Concurso de acreedores. Memento Concursal 2014 de Ediciones Francis Lefebre.
    - Análisis económico financiero de la empresa. Hay un libro en papel y e-book escrito por Oriol Amat. Análisis de estados financieros.
    - Con respecto al resto, puedo recomendarte un libro que es mucho más amplio. Se titula "Casos prácticos del PGC y PGC Pymes y sus implicaciones fiscales. CISS Wolters Kluwer, donde hay un capitulo muy interesante sobre fusiones y combinaciones de negocios.
    Un saludo afectuoso.
    Gregorio

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  3. Hola Jesús: Muchas gracias por tus comentarios. Con respecto a los libros, puedo recomendarte los siguientes:
    - Concurso de acreedores. Memento Concursal 2014 de Ediciones Francis Lefebre.
    - Análisis económico financiero de la empresa. Hay un libro en papel y e-book escrito por Oriol Amat. Análisis de estados financieros.
    - Con respecto al resto, puedo recomendarte un libro que es mucho más amplio. Se titula "Casos prácticos del PGC y PGC Pymes y sus implicaciones fiscales. CISS Wolters Kluwer, donde hay un capitulo muy interesante sobre fusiones y combinaciones de negocios.
    Un saludo afectuoso.
    Gregorio

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    Respuestas
    1. Hola Sr Labatut

      Gracias. Mañana mismo me pongo a buscarlos y consultarlos.

      Un saludo y aquí tiene un nuevo seguidor de su trabajo

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  4. Estimado Sr. Labatut:

    Me gustaría hace algunas precisiones sobre su post, en el que a mi juicio se omiten datos fundamentales para entender la problemática de las autopistas.

    En primer lugar, es fundamental saber que las autopistas de peaje forman parte de la red pública de carreteras: son un servicio público. La única diferencia con una autovía libre de peaje o cualquier otra vía libre de pago es que en vez de financiar su construcción y su mantenimiento con cargo a los presupuestos del Estado, son las concesionarias las que asumen ese coste por ambos conceptos a cambio de una concesión que les permita rentabilizar la inversión mediante el establecimiento de peajes. De esta forma, la idea es que en vez de que todos los españoles paguen las vías, éstas se sufraguen con los peajes que pagan los usuarios de las mismas. Además, se suelen incluir en las concesiones otras obras adicionales (por ejemplo, en el caso de las radiales de Madrid, cada una llevaba incluida un tramo de la circunvalación M-50) que las concesionarias deben construir y conservar durante el plazo de concesión y que son libres de peaje. Al finalizar el periodo de cada concesión la carretera revierte al Estado, que puede sacarla a concurso de nuevo o simplemente convertirla en una vía libre de peaje.

    Como contrapartida a esa inversión, y como garantía para poder encontrar financiación, el Estado adquiere la llamada Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA) para cada una de esas concesiones de autopistas de las que el propio Estado es titular. La RPA funciona como un aval que se activa en casos como la liquidación de las concesionarias. Es decir, desde el momento de la concesión de cada una de las 10 vías que se pretende ahora nacionalizar (años 2001-2004) el Estado ya tenía la obligación legal de poner ese dinero encima de la mesa en casos como el de la liquidación de las concesionarias. La RPA viene definida desde 1973 en el Pliego de Cláusulas Generales para la construcción, conservación y explotación de Autopistas en régimen de concesión (Decreto 215/1973, de 25 de enero).

    No hay que olvidar que por otro lado fue el propio Estado el que diseñó el trazado de las autopistas y el que hizo los pertinentes estudios de tráfico y de las expropiaciones en su anteproyecto, que servían de base para la licitación. Es evidente que también existe una responsabilidad directa en ese aspecto.

    La primera consecuencia de esto es que NO rescatar las autopistas y liquidar las concesionarias supondría que el Estado tendría que desembolsar entre 4.000 y 5.000 millones de euros. Esas reglas del juego son así desde 1973 (con carácter general ) y para cada una de las autopistas a rescatar desde el momento en el que se adjudicaron las concesiones. De no existir la RPA ninguna concesionaria lograría financiar esos proyectos. Las reglas del juego estaban establecidas desde hace mucho tiempo, no es que ahora el Gobierno se saque un as de la manga para ayudar a un determinado sector. ¿Que no son justas esas reglas del juego? Perfecto, es una opinión respetable y compartible, pero estaban clarísimas desde el principio, no nos rasguemos ahora las vestiduras.

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  5. Evidentemente, bajo ese prisma y con esa información el debate sobre si se deben rescatar o no a las concesionarias cambia. Vayamos a los números:

    1- Si el Estado hubiera hecho directamente esas infraestructuras (como ha hecho estaciones de AVE de 100 millones de euros en medio de la nada o autovías que no tienen un tráfico superior al de estas autopistas) le hubiera supuesto unos 6.500-7.000 millones de euros (incluyendo las expropiaciones) más los gastos de conservación y mantenimiento.

    2- Si las concesionarias quiebran el Estado deberá pagar en los próximos 2-3 años unos 4.000 millones de euros más unos 1.200-1.500 millones de expropiaciones.

    3- La nacionalización que hay ahora mismo encima de la mesa y que parece que se va a llevar a cabo supone el pago de unos 2.300 millones, en un bono al 1% a 30 años (que no habrá que hacer el desembolso hasta ese momento, cuestión que no es ni mucho menos secundaria) más los 1.200-1.500 millones de expropiaciones. La idea es pagar ese bono con los ingresos que tengan las concesiones hasta ese momento: habrá que ver si sería posible, total o parcialmente. La quita, del 50% teniendo en cuenta el interés y el plazo, se la van a comer los bancos y las empresas constructoras.

    Una vez que se desechó la opción 1, decida qué factura quiere pagar entre las opciones 2 y la 3, porque por desgracia habrá que pagar una de las dos.

    El caso es diametralmente opuesto al de los bancos, que no tienen el carácter de servicio público, que no son titulares de derechos que vayan a revertir nunca al Estado, y en los que la Administración no tenía ningún compromiso adquirido en caso de que pudieran quebrar.

    Por tanto, hablar de un FROB de autopistas es desafortunado. Comparar a las autopistas con los bancos, las empresas del textil o del juguete es desafortunado… Más desafortunado es compararlas con el sector minero, un sector que es deficitario en España desde hace muchos años y que sobrevive con las subvenciones que pagamos entre todos. Por cierto ¿los planes PIVE para vender automóviles son un FROB del automóvil? Porque también nos están costando cientos de millones a lo largo de estos años.

    La no superación del concurso de acreedores es mucho más gravoso para las arcas del Estado que lo contrario, mal que nos pese y estemos o no de acuerdo.

    Un saludo.

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  6. Muchas gracias gabcam por todas las aclaraciones, que son necesarias y además veo que Vd. es un experto en el tema.
    Yo no soy experto en autopistas, ni mucho menos, pero algo conozco sobre concesionarias.
    La empresa concesionaria no es una empresa pública, es una empresa privada con sus accionistas que son los propietarios y con sus gestores, y no está obligada a asumir en ningún caso la concesión, es una cuestión voluntaria. Ahora bien, si lo asume, debe asumir el pliego en todas sus condiciones, y debe realizar su análisis de riesgos para ver si le conviene ir a la concesión y explotarla o no, antes de hacerlo.
    Vd. dice que el Estado diseña las autopistas y hace el estudio sobre su viabilidad, cierto. Pero la empresa concesionaria antes de meterse en el negocio debe hacer lo mismo, para ver si le interesa explotar ese negocio o no. Pero una vez aceptado, es su responsabilidad tanto si gana dinero como si lo pierde.
    Una vez aceptado, debe hacerlo para las "duras" y para las "maduras". Si vienen las cosas bien dadas y la gestión es buena, ganarán dinero, pero si vienen mal dadas deben asumir su responsabilidad. Así lo veo yo.
    ¿Que significa esto?, que si obtienen suculentos beneficios, se los quedan y si pierden dinero los asumimos entre todos sin ser accionistas. No me parece lo más justo.
    Que cada uno asuma sus responsabilidades ante sus accionistas, y que respondan sobre su gestión.
    Muchas gracias por la información, pero sigo pensando lo mismo.
    Con respecto al plan PIVA lo mismo, se financia para que ganen luego las compañías privadas, y lo pagamos entre todos.
    Un saludo.
    Gregorio

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    1. Gracias a Ud, profesor Labatut, por la oportunidad que nos da de debatir sobre el tema.

      Por supuesto que la concesionaria es privada y no tiene obligación de asumir la concesión. Y precisamente, asumir el pliego en todas sus condiciones implicaba que en caso de liquidación se activaba la RPA y el Estado tenía que desembolsar ese dinero. Formaba parte de las condiciones del juego en este caso, estemos Ud y yo de acuerdo o no en si eso es justo o deja de serlo.

      Para las "duras" los accionistas de las concesionarias van a perder todo el capital (1.800 millones de €) y han puesto de su bolsillo en total casi 3.500 millones (no lo digo yo, lo recoge hoy mismo El Mundo http://www.elmundo.es/economia/2014/03/31/53393892ca47412a148b4574.html). Vamos que tampoco es que les haya salido gratis la cosa ni hayan dejado de asumir la responsabilidad que les tocaba.

      Si obtenían suculentos beneficios se los quedaban, por supuesto; pero también nos beneficiaríamos todos al finalizar las concesiones de unas infraestructuras que no hubieran costado un euro al contribuyente.

      Un saludo y gracias de nuevo

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  7. Hola Gabcam, gracias a ti por iniciar el debate. Todo cambio de impresiones enriquece.
    En el tema que comentas, quizá el fallo a estado en admitir el Estado la cláusula RPA, puesto que en otras concesiones no sucede eso.
    peor mucho me temo, que esto no sea lo último, ya que dentro de poco asistiremos al rescate de las Eléctricas.
    Y por cierto eso de que "....todos al finalizar las concesiones de unas infraestructuras que no hubieran costado un euro al contribuyente...". No lo comparto en absoluto, o sino que nos lo digan a los que hacemos habitualmente la ruta Valencia Barcelona Alicante. Están pagadas y repagadas.
    Un saludo.
    Gregorio

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    Respuestas
    1. Gregorio, estoy totalmente de acuerdo con su planteamiento. Empezamos con la banca y ahora las Autopistas. Los errores de los gestores de las concesionarias los tenemos que pagar todos además de abonarles los consiguientes cánones o directamente peajes, nos estamos refiriendo a empresas privadas que decidieron invertir en autopistas con el objeto de conseguir unos beneficios en función de unos estudios de rentabilidad que evidentemente fueron erróneos. En este país si seguimos por este camino las grandes empresas privadas se van a olvidar de uno de los pilares del libre mercado "la asunción del riesgo en los negocios", esto sólo va a ser válido para los emprendedores y las PYMES que asumen dicho riesgo en muchos casos hasta con todo su patrimonio.

      Un saludo
      Fernando

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