El Gobierno, en pleno mes de agosto y con pleno “calorcito, no deja de trabajar. Se le podrá criticar a este gobierno muchas cosas, pero no se le podrá criticar su falta de interés, ni sus pocas ganas, ni de dejación de funciones, pues en pleno mes de agosto, cuando la mayoría de nosotros estamos de vacaciones, este Gobierno sigue impertérrito e incansable su camino de reformas, y eso que tan sólo le restan tres meses para su cierre definitivo.
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Después las medidas serán criticables o no, pero desde luego no se le puede tachar de falta de interés.






